15 de Febrero de 2017 | 14:17 h

Costa Rica investiga a Scotiabank por ingreso de sobornos entregados a Toledo

Superintendencia financiera de Costa Rica apunta a los depósitos que presuntamente hicieron Odebrecht y Camargo Correa. Sociedades ‘offshore’ relacionadas al expresidente peruano habrían evadido controles.

La Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef) de Costa Rica abrió investigación a Scotiabank por el ingreso de millones de dólares al sistema financiero de ese país sin que hayan sido detectados por los controles ticos.
 
La investigación, según un reportaje del medio local Semanario Universidad, apunta a los supuestos sobornos que pagaron las constructoras brasileñas Odebrecht y Camargo Correa al expresidente Alejandro Toledo (2001-2006), para ganar licitaciones de la construcción de la carretera Interocéanica Sur.
 
 
Sugef investiga si Scotiabank de Costa Rica cumplió con sus obligaciones de aplicar las normas de control antes de permitir que esos fondos ingresaran a las cuentas en las que se depositó el dinero. “Se encuentra en curso en esta Superintendencia un procedimiento administrativo sancionatorio en contra de ese banco; procedimiento que tiene por finalidad averiguar la verdad real de los hechos”, declaró el superintendente de dicho país, Javier Cascante.
 
De acuerdo con la investigación en el marco del caso Lava Jato, al menos US$ 17 millones, provenientes de los supuestos sobornos, se enviaron a las cuentas abiertas en el Scotiabank por tres firmas ‘offshore’ creadas en Costa Rica y presididas por la suegra de Toledo, Eva Fernenbug
 
Según detalla el medio antes citado, actualmente, a solicitud del Perú, la Fiscalía costarricense tiene decomisados $ 6,5 millones de esas cuentas. Todo esto ocurre mientras Toledo afronta una orden de captura internacional para dar cumplimiento a la prisión preventiva de 18 meses dictada por el Poder Judicial.
 
De acuerdo con las investigaciones del caso Ecoteva, con los fondos de Scotiabank Costa Rica, en 2012, Fernenbug compró un inmueble en Las Casuarinas por casi US$ 4 millones y una oficina en el edificio Omega de Surco a US$ 882 000. Además, se pagó la hipoteca de la casa de Camacho y la de Punta Sal. 
 
El ingreso y salida de estas millonarias cifras ocurrieron sin que la unidad de cumplimiento del banco Scotiabank en Costa Rica alertara sobre operaciones sospechosas a la Unidad de Información Financiera (UIF) de ese país.
 
En la normativa de Costa Rica, cuando se realizan operaciones de sumas superiores a las usuales o a las reportadas, se emite una alerta para contactar al cliente y, si este no justifica la procedencia del dinero, se traslada el caso a la UIF. Son estas presuntas irregularidades las que ahora investiga el Sugef del país centroamericano.

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