Trujillo. A pesar de que los inspectores del Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa) aseguraron que en los camales de los distritos El Porvenir y La Esperanza hay un estricto control de las reses que son sacrificadas para el consumo de la población, reconocieron que es natural que la gente deje de consumir este producto, por culpa de comerciantes inescrupulosos que no presentan certificados de sanidad.
“La carne que sale del camal de El Porvenir tiene certificación, el usuario puede solicitar este comprobante en la carnicería. Sin embargo, invocamos a la población a no consumir productos en mercados informales cuya carne es de dudosa procedencia”, manifestó Héctor Bardales Sarmiento, inspector porvenireño.
Por su parte el inspector del camal de La Esperanza, Luis García, destacó que esta situación está controlada dentro de los camales formales.
“Ahora es responsabilidad de las autoridades vigilar que no ingresen a los mercados animales que vengan de Lambayeque, donde sí hay casos de ántrax reportados”, puntualizó.

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